

Primera consulta
La primera consulta con un psicólogo suele generar dudas: ¿qué tengo que contar? ¿debería llevar algo preparado? ¿cuánto dura la evaluación? ¿cuándo empieza el tratamiento? ¿recibiré un diagnóstico de lo que me pasa?.
El objetivo inicial no es etiquetar rápidamente sino comprender bien qué ocurre, cómo está afectando a tu vida, y qué tipo de ayuda puede ser más adecuada.
Durante la primera consulta se recoge información sobre tu estado: los síntomas actuales, la historia del problema, las situaciones que lo empeoran o lo alivian, antecedentes relevantes, relaciones, funcionamiento laboral o académico, recursos personales, tratamientos previos y objetivos.
Cuando resulta útil, se pueden utilizar cuestionarios o pruebas clínicas como complemento a la entrevista. Las pruebas no sustituyen a la valoración clínica, pero pueden ayudar a ordenar la información y valorar la evolución.
Tras la evaluación, se ofrece una explicación comprensible del problema: qué factores han podido influir en su aparición, qué lo mantiene actualmente y qué objetivos terapéuticos se pueden plantear.
Esta explicación permite que el paciente entienda mejor lo que le ocurre y participe activamente en el tratamiento.
Mediante la terapia cognitivo-conductual trabajamos con una formulación clara del problema, objetivos definidos, estrategias concretas y revisión de los avances.
El tratamiento con la psicóloga es totalmente personalizado adaptado siempre a la historia, necesidades, ritmo y circunstancias de cada paciente. Puede incluir estrategias para manejar ansiedad o tristeza, modificación de pensamientos poco útiles, reducción de conductas de evitación, entrenamiento en habilidades, exposición progresiva, trabajo sobre autoestima o comunicación.
La frecuencia habitual suele ser semanal al inicio, aunque depende del motivo de consulta, la gravedad y los objetivos. En función de la evolución, las sesiones se van espaciando. La duración del tratamiento se estima en función de cada caso.
¿Tengo que saber exactamente qué me pasa antes de pedir cita?
No. Muchas personas acuden precisamente porque no entienden bien lo que les ocurre o porque llevan tiempo intentando resolverlo sin conseguir cambios suficientes. La evaluación inicial ayuda a clarificar el problema.
¿Cuánto dura una sesión?
La duración habitual de una sesión con la psicóloga suele estar en torno a 50 minutos. La duración exacta y la frecuencia pueden adaptarse según el tipo de intervención y la evolución.
¿Con qué frecuencia tendré que acudir a terapia?
Al inicio suele ser recomendable una frecuencia semanal para dar continuidad al trabajo. Más adelante, según la evolución, las sesiones pueden espaciarse.
¿La terapia es confidencial?
Sí. La información compartida en consulta se trata de forma confidencial, conforme a las obligaciones profesionales, legales y deontológicas aplicables.
¿Puedo realizar la consulta en euskera?
Sí, tanto la consulta como las diferentes terapias pueden realizarse en euskera o en castellano, o alternando ambos idiomas. Puedes expresarte en el idioma en el que te sientas más cómodo en cada momento: Utilizar la lengua en la que te expresas con naturalidad puede facilitar la comunicación, la confianza y la precisión al explicarme lo que te ocurre.
¿La terapia consiste solo en hablar?
Hablar ayuda a comprender el problema, pero el tratamiento psicológico también puede incluir tareas entre sesiones, registros, ejercicios de exposición, cambios conductuales, entrenamiento en habilidades o estrategias de regulación emocional.
La consulta psicológica es un espacio confidencial.
La información compartida se trata con respeto profesional y conforme a las obligaciones legales y deontológicas aplicables.